Ubicación
Colombia, Bogotá D.C
Barrio San Martín
Horario
Lunes a Viernes: 8AM - 8PM
Sabado: 9AM - 5PM
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Limpiador, sérum, hidratante, protector solar, contorno de ojos, retinol…
Cuando empiezas a incorporar productos a tu rutina es fácil llegar a una pregunta aparentemente sencilla:
¿Qué va primero?
El orden importa, pero una buena rutina de skincare no necesita tener diez pasos.
De hecho, antes de preocuparte por acumular productos, lo más importante es construir una rutina que tenga sentido para tu piel, que puedas mantener todos los días y que no incluya más activos de los que realmente necesitas.
En LEssenz queremos ayudarte a simplificarlo.
La lógica básica puede resumirse así:
Limpiar → tratar → hidratar → proteger
Limpiar → tratar → hidratar
A partir de esta estructura podemos incorporar productos específicos según las necesidades de tu piel.
Las redes sociales han popularizado rutinas con muchos pasos, pero tu piel no necesita obligatoriamente:
limpiador,
tónico,
esencia,
tres sérums,
contorno,
crema,
aceite
y mascarilla todos los días.
Una rutina sencilla puede funcionar perfectamente.
Una buena base comienza normalmente con tres pilares:
Limpieza
Hidratación
Protección solar durante el día
Después puedes incorporar tratamientos específicos según lo que quieras trabajar.
Por ejemplo:
La clave es que cada producto tenga una razón para estar dentro de tu rutina.
Una rutina de mañana puede organizarse así:
Veamos cada paso.
La limpieza prepara la piel para los productos que vas a aplicar después.
Durante la mañana permite retirar sudor, grasa y residuos acumulados durante la noche.
No necesitas buscar necesariamente una sensación de piel extremadamente “seca” o tirante después de limpiar.
De hecho, una limpieza excesivamente agresiva puede resultar incómoda, especialmente en pieles secas o sensibles.
No existe una regla idéntica para todas las personas.
La frecuencia debe adaptarse a tu piel, estilo de vida y recomendaciones específicas del producto.
Una piel grasa puede tener necesidades distintas a una piel muy seca o sensible.
La idea es limpiar sin convertir la limpieza en una agresión constante.
Después de limpiar llega el producto que responde a la necesidad específica que quieres trabajar.
Aquí podrían aparecer productos como:
La elección depende de tu objetivo.
Por ejemplo:
Un sérum como Hyalu B5 de La Roche-Posay puede integrarse en una rutina orientada principalmente a hidratación.
Un producto como Mela B3 de La Roche-Posay está específicamente orientado a manchas visibles y tono irregular.
Lo importante es no pensar:
“¿Cuál sérum es mejor?”
sino:
“¿Qué necesito que haga mi sérum?”
Sí, dependiendo de los productos.
Pero poder hacerlo no significa que necesites hacerlo.
Antes de combinar múltiples activos debes entender:
Una rutina con cinco sérums no es automáticamente superior a una rutina con uno.
El contorno de ojos es opcional.
No todas las personas necesitan obligatoriamente un producto exclusivo para esta zona.
Sin embargo, si utilizas uno, puede incorporarse después del sérum y antes de la hidratante, dependiendo de las instrucciones específicas de la fórmula.
La piel alrededor de los ojos tiene características particulares y algunas fórmulas están diseñadas específicamente para aplicarse en esa zona.
Eso no significa que todos los productos faciales puedan aplicarse alrededor de los ojos.
Siempre revisa las instrucciones del fabricante.
Especialmente si utilizas:
La crema hidratante ayuda a mantener la hidratación y apoyar la barrera de la piel.
Aquí debes elegir la textura de acuerdo con tus preferencias y necesidades.
Puedes encontrar:
No existe una textura universalmente mejor.
Este es uno de los mitos más frecuentes.
Tener una piel con tendencia grasa no significa automáticamente que debas eliminar cualquier hidratante.
En muchos casos simplemente necesitas buscar una textura y formulación más compatible con tu piel.
Busca características adecuadas a tu necesidad y revisa las indicaciones del fabricante.
Si tienes tendencia a imperfecciones, pueden interesarte productos identificados como:
no comedogénicos
u otras formulaciones diseñadas específicamente para ese tipo de piel.
Durante el día, este es un paso fundamental.
Y tiene una regla sencilla:
Es decir:
después del sérum y de la hidratante.
Después del protector solar puede comenzar tu maquillaje.
Una rutina podría verse así:
Limpieza
↓
Mela B3
↓
Hidratante
↓
Protector solar
↓
Maquillaje
Como orientación general, busca protección de amplio espectro y un SPF adecuado para tu exposición y necesidades.
Además del número de SPF, piensa en algo muy importante:
¿Realmente disfrutas utilizando ese protector?
Porque un producto excelente que nunca aplicas tiene poco valor dentro de una rutina.
Busca una textura que se adapte a:
La protección solar forma parte del cuidado diario de la piel y no debería limitarse exclusivamente a los días de playa o de sol intenso.
También recuerda que aplicar protector en la mañana no significa necesariamente estar protegido durante cualquier actividad durante todo el día.
La reaplicación dependerá de exposición, sudor, actividad física, contacto con agua y las indicaciones específicas del producto.
El maquillaje comienza después del skincare y del protector solar.
Una secuencia sencilla sería:
Un consejo práctico:
Permitir que la rutina se asiente puede ayudarte a evitar que algunos productos se mezclen, formen residuos o generen el conocido efecto de “bolitas” sobre la piel.
La rutina nocturna puede variar un poco.
Una estructura sencilla sería:
Si utilizaste maquillaje durante el día, retirarlo correctamente antes de dormir es importante.
Dependiendo de los productos utilizados puedes necesitar:
Después puedes continuar con tu limpiador facial.
La doble limpieza consiste, de manera general, en utilizar:
Primer paso: un producto destinado a retirar maquillaje, protector solar y residuos.
Segundo paso: un limpiador facial.
Puede ser especialmente útil cuando utilizas maquillaje resistente o determinados protectores solares.
Sin embargo:
no todas las personas necesitan hacer doble limpieza todos los días.
Si tu rutina es sencilla y el limpiador que utilizas retira correctamente los productos aplicados, no necesitas complicarla únicamente porque viste la técnica en redes sociales.
La noche suele ser el momento en el que muchas personas incorporan tratamientos específicos.
Por ejemplo:
Aquí es donde debes prestar especial atención.
El retinol no debería incorporarse como si fuera simplemente otro hidratante.
Si estás comenzando:
empieza gradualmente.
No necesitas utilizarlo necesariamente todas las noches desde el primer día.
Revisa siempre:
Si tienes piel sensible o utilizas tratamientos dermatológicos, consulta con un profesional antes de agregar activos nuevos.
Depende completamente de las fórmulas, concentraciones, tolerancia y recomendación de los fabricantes.
Por eso no recomendamos construir combinaciones agresivas siguiendo únicamente tendencias de redes sociales.
Si utilizas:
no asumas automáticamente que cuantos más activos combines, mejores resultados obtendrás.
En skincare:
Como estructura general:
Esto permite utilizar primero el tratamiento seleccionado y posteriormente incorporar la hidratación.
Sin embargo, siempre existen productos y tratamientos con instrucciones específicas que pueden cambiar este orden.
Cuando el fabricante indique una forma particular de aplicación, esa indicación tiene prioridad.
Un sérum hidratante con ácido hialurónico suele aplicarse después de limpiar y antes de la crema hidratante.
Ejemplo:
Limpieza
↓
Hyalu B5
↓
Hidratante
Durante el día:
↓
Protector solar
Una rutina sencilla podría ser:
Limpieza
↓
Mela B3
↓
Hidratante
↓
Protector solar
Limpieza
↓
Mela B3
↓
Hidratante
Siempre debes contrastar la rutina con las instrucciones específicas de tu presentación y con los demás productos que estés utilizando.
Una crema hidratante como Tatcha The Dewy Skin Cream se ubicaría normalmente en la etapa de hidratación.
Es decir:
después de los sérums o tratamientos
y
antes del protector solar durante el día.
Si la utilizas de noche, normalmente puede convertirse en uno de los últimos pasos de la rutina facial.
Cuando una persona utiliza aceites faciales, su posición puede depender de la fórmula y de las instrucciones del fabricante.
No recomendamos aplicar automáticamente una regla universal a todos los aceites.
Revisa siempre cómo está formulado el producto concreto.
Depende del tipo.
No es lo mismo:
Cada una puede tener instrucciones diferentes.
Una mascarilla tampoco necesita formar parte obligatoria de tu rutina diaria.
Piensa en ella como un producto complementario, no necesariamente como un paso indispensable.
Si estás empezando en skincare, no necesitas comprar todo al mismo tiempo.
Puedes comenzar así:
Así de sencillo.
Cuando ya conozcas cómo responde tu piel puedes empezar a incorporar un tratamiento dirigido a tu preocupación principal.
Limpiador
↓
Sérum hidratante como Hyalu B5
↓
Hidratante
↓
Protector solar
Limpiador
↓
Sérum hidratante
↓
Hidratante
Limpiador
↓
Producto específico como Mela B3
↓
Hidratante
↓
Protector solar
Limpiador
↓
Tratamiento
↓
Hidratante
Cuando hablamos de manchas, la protección solar adquiere especial importancia dentro de una estrategia coherente de cuidado facial.
Una estructura sencilla podría ser:
Limpieza
↓
Producto con retinol según las instrucciones del fabricante
↓
Hidratante
Si es tu primera experiencia con este activo, introducirlo progresivamente suele ser una decisión más prudente que comenzar utilizando grandes cantidades o combinándolo inmediatamente con numerosos tratamientos.
Una rutina de diez pasos no es automáticamente superior.
Si aparece irritación, ni siquiera sabrás cuál producto la ocasionó.
Especialmente cuando utilizas determinados activos o trabajas preocupaciones relacionadas con pigmentación y signos de fotoenvejecimiento.
Grasa e hidratación no significan exactamente lo mismo.
Aplicar una cantidad superior a la recomendada puede aumentar irritación sin aportar beneficios adicionales.
La constancia importa.
La rutina favorita de alguien en TikTok puede no responder a tu piel, tus necesidades o los productos que utilizas.
Entonces, ¿cuántos productos necesito?
La respuesta depende de ti.
Pero una rutina no debe convertirse en una colección de productos sin propósito.
Antes de añadir algo nuevo, hazte esta pregunta:
Si no puedes responderla, probablemente no necesitas incorporarlo todavía.
Como regla general, el sérum se aplica antes de la crema hidratante.
Durante la rutina de mañana, primero la hidratante y después el protector solar.
Antes del maquillaje.
El protector solar corresponde al último paso principal de skincare de la mañana y después puedes comenzar el maquillaje.
Algunas fórmulas pueden combinarse, pero no necesitas hacerlo obligatoriamente. Revisa ingredientes, instrucciones y tolerancia.
No es un producto obligatorio para todas las personas.
Tampoco es indispensable para construir una rutina básica. Puede incorporarse cuando tenga una función concreta dentro de tu cuidado facial.
La constancia suele ser más útil que construir una rutina extremadamente compleja que terminas abandonando.
1. Limpiar
↓
2. Tratar
↓
3. Hidratar
↓
4. Proteger
↓
5. Maquillar
1. Retirar maquillaje
↓
2. Limpiar
↓
3. Tratar
↓
4. Hidratar
No construyas tu rutina alrededor de cuántos productos puedes utilizar.
Constrúyela alrededor de lo que tu piel necesita.
Una rutina sencilla, constante y bien seleccionada suele tener mucho más sentido que acumular productos que realizan funciones similares.
En LEssenz queremos que puedas entender cada producto antes de incorporarlo a tu día.
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Este artículo tiene fines informativos y cosméticos. No reemplaza el diagnóstico, tratamiento ni recomendaciones individuales de un dermatólogo u otro profesional de la salud.